Nacido del encuentro entre dos colosos, la placa euroasiática y la placa indostánica, el Himalaya es el cordón montañoso más colosal que se encuentra sobre la Tierra. Sobre esta tierra nueva, emergida de las profundidades y erigida en escalera hasta el cielo llegaron a encontrarse dos formas de la raza humana. Desde el sur, la occidental, procedente de la ribera del Mediterráneo y con los matices negroides que le diera el poso africano que la tintara desde el interior colonizando Oriente Medio y el subcontinente indio. Desde el norte, la siberiana, de tono más pálido y sus característicos ojos rasgados. Llegados a estas montañas, la fusión de unas y otros dio lugar a una gente menuda de proporciones pero inmensa en sus acciones. Poblaron estas montañas hasta sus más remotos confines. Tal vez no haya alta montaña tan poblada como esta y lo que naturalmente parecía una frontera, se acabó convirtiendo en una nación de gente libre, la del pueblo sherpa.Sherpas en la morrena de Lobuche. Nepal

SHERPAS, SOBREHUMANOS DEL HIMALAYA

A ellos les gusta llamarse así. En ese sentido, me recuerdan a los afanes de los imazighen por el reconocimiento como tales y no bajo apelativos latinos o cualquier otro foráneo. En ese sentido, los nativos del Himalaya rehúsan el nombre de nepalíes o de tibetanos y cómo no, el de otros más lejanos. A una y otra vertiente de la gran cordillera se sienten hermanos y legítimos usuarios de estas montañas. Y su tiempo se va en ir y venir por los collados para conectar los pueblos que a uno y otro lado chisporrotean de vida. Collado y santuario de Mong. NepalA buen seguro, debieron ser pastores en otro tiempo. La montaña, por lo general es más propensa a la ganadería extensiva que a la labor agrícola rentable. De hecho, hay muchas zonas de pastizales, que sorprendentemente para alguien de nuestras latitudes que visita aquellos lugares por vez primera, los encuentra en cotas muy elevadas. A partir de los 3800 metros de altitud desaparece el bosque y empiezan los matorrales rastreros, que se van raleando hasta dejar paso a un tapiz herbáceo que sube hasta los 5000 metros. Además de eso, existe cierta infraestructura de manejo animal a cotas más bajas con formato de apriscos o prados cercados en las inmediaciones de los pueblos ubicados por encima de los 3500 metros de altitud, donde ya apenas se aprecia labor hortelana.Aprisco y cercados. Parque nacional Sagarmatha. NepalLa alta montaña, a efectos de producción animal, tiene la ventaja de transformar la distancia latitudinal en proximidad altitudinal. Así los traslados trashumantes se convierten en trasterminantes y los pastores consiguen los efectos del desplazamiento norte-sur con cortos recorridos en altitud. Incluso a veces, resulta posible dejar los ganados libremente en los prados de alta montaña. Ahora, salvo algunos ejemplares sueltos de yak en las alturas, no se ven rebaños pastando libremente o bajo control, tampoco hay cabras, ovejas o caballos. Los animales se dedican principalmente al transporte, en caravanas de mediano tamaño subiendo y bajando de la montaña todo tipo de mercancías y útiles que se requieren para la vida cotidiana en los pueblitos que aquí existen. Caravana de mulos camino de Namche Bazar. NepalLos pueblos pastoriles son, por esta razón, gente nómada generalmente. Es el caso de habitantes siberianos y seguramente lo fueron quienes arribaron a las laderas de estas ingentes montañas en alguno de sus momentos prehistóricos. Así que eso del movimiento, no les resultó ajeno. Y la ocupación principal de los hombres y mujeres del Himalaya es la de moverse. Como un reguero de vida a lo largo de sus largos y empinados senderos, estos montañeses caminan de forma ágil y vivaracha, portando, haciendo de este movimiento el modo de vida de muchos de ellos. Sherpa es por tanto sinónimo de criatura portante.Sherpas en Namche BazarNo hay montaña más extrema en el mundo. Es un pequeño planeta helado a determinadas cotas por las que estas menudas gentes se mueven con la soltura de las criaturas salvajes. Las consecuencias de la enorme altitud, con la mitad de oxígeno que a nivel del mar y media atmósfera de presión, ha debido influir en la arquitectura de sus cuerpos menudos. Se acortan las exigencias respiratorias a las que su fisiología ha aportado además una mayor densidad de hemoglobina en sangre capaz de aprovechar al máximo el bajo nivel carburante que este aire quema en la combustión celular. De esta capacidad física presumen en el Regimiento de fusileros Gurkha del ejército inglés, constituido exclusivamente a base de estos montañeses y que está considerado como uno de los más prestigiosos de cuantos existen.Sherpa en el Himalaya. NepalNo resulta fácilmente explicable por qué la abundancia de transporte sobre dorso humano en lugar de sobre acémilas de carga. En ninguna otra parte del mundo, salvo tal vez el Ártico, sucede algo así. Debiera atribuirse a escasez de animales, circunstancia que actualmente no parece ser el caso. Hay sobradas caravanas de vacuno o equino recorriendo aquellos senderos con materiales diversos sobre sus lomos. La única razón explicable ha de ser la difícil accesiblidad a la propiedad ganadera. Y sin embargo, la cantidad del trasiego sherpa resulta asombrosa. Sherpa ascenciendo por la montaña. NepalY asombrosa es también la exhibición de sus capacidades físicas en movimiento sometidos al peso de la carga y la abrumadora exigencia que impone tanto la pendiente como la distancia que recorren. Si caminas alguna vez por aquellos senderos, párate en alguna ocasión a observarles, admirar su capacidad de carga, la facilidad de su marcha y, especialmente, la agilidad y velocidad con la que bajan aquellas curvas, saltando de piedra en piedra. Algunos incluso calzados con ligeras chanclas como las que nosotros usamos para la ducha o playa. Las únicas herramientas que usa el sherpa son un atajo de cuerdas y en ocasiones una estaca de madera que le sirve en el ascenso para apoyarse a modo de bastón y en las paradas, como asiento para descansar la carga sin necesidad de bajarla al suelo.

He podido apreciar dos tipologías que dependen fundamentalmente de la edad. Apenas se ven porteadores de cierta edad (más de 40 años). La mayor parte de ellos son gente joven que ronda los 20-30 años de edad. Principalmente hoy en día se dedican a servir como porteadores al turismo. De ese modo, un sherpa carga el bagaje de 2 personas, suponiendo un total de 25-30 kilos, más el de sus necesidades particulares que suele ser un pequeño hatillo colocado en la parte alta del peso total. Estos recorridos suelen durar varios días y exigen desplazamientos alejados del lugar de origen. A veces, como ha sido mi caso, durante diez o quince días necesarios para completar un circuito de los varios existentes. Por su parte, sin embargo, los de edad mayor, recorren distancias cortas, de uno o dos pueblos y vuelven a su lugar de residencia habitual en el día y llevan cargas más livianas. Con algunas mercancías, como son materiales de construcción, he podido comprobar cómo se dejan en un punto y son recogidos por el porteador que cubre el siguiente tramo en ciclo de ida y vuelta. Algo parecido a como estaban organizadas antiguamente las postas del correo.Mujer sherpa. Lukla. NepalLa gran afluencia turística ha traído una etapa de prosperidad para la montaña viéndose crecer los núcleos habitados que van aumentando el número y densidad de construcciones nuevas. Así que el flujo porteador, ha de estar presto para que el ritmo no decaiga. Y se puede ver sobre la espalda de estos pequeños gigantes casi de todo, no pareciendo existir límite para la capacidad de asombro de quién permanece expectante en el borde de un sendero mientras ellos pasan por tu lado.Ganesh Shrestha. Guía de montaña. NepalY este es, mi pequeño homenaje a esas criaturas extraordinarias, especialmente a Ganesh Shrestha y Dawa, que nos guiaron en uno de los recorridos de montaña más hermosos que he hecho en mi vida.

Antonio Pulido Pastor
Tottori Trip