La playa con varias caras: Haad Sairee Beach

Si viajas a Koh Tao y preguntas ¿cuáles son las playas más bonitas y más paradisíacas? es más que probable que no te nombren “Haad Sairee Beach“. Quizás, si quieres salir de fiesta o estas buscando una de las playas más accesibles, alguien te la recomiende. Pero bajo mi punto de vista, Sairee Beach es una de las playas más bonitas que vi en todo el tiempo que estuve en la isla. Con dos caras totalmente distintas, dos playas diferentes en una.

CARA A

Pero antes de comenzar, os pondré en contexto volviendo a relatar otro pasaje más de mi viaje. Después de instalarme en la isla y de pasar la primera noche allí, bajo una de esas famosas tormentas tropicales. Decidí salir a explorar Koh Tao, la isla lucía totalmente distinta, la tormenta del día anterior había dado paso a un sol sofocante y las calles lucían encharcadas, con rieras de agua que bajaban de las montañas.

Quería visitar una de las playas de la isla y mi primera parada fue Haad Sairee Beach. Tengo que decir como dato interesante y totalmente cierto (ya contaré más adelante mis incidentes para conseguir llegar a otras playas de la isla), que es una de las playas con mejor acceso, se puede llegar fácilmente en moto e incluso tiene puntos de alquiler de motocicletas. Está rodeado de bares y de una zona bastante turística, es sin duda la zona de ocio de la isla. Pero aún así en ningún momento sentí agobio de ver una playa masificada y sobre-explotada, como sí que lo he sentido en mi Málaga natal.

La playa se encuentra en el lado oeste de la isla, rodeada de montañas, con unos 2 kilómetros de longitud. Cubierta de palmeras y vegetación a primera línea de costa. También suele verse bungalows bastante curiosos, donde se respira bastante tranquilidad y más de una ocasión acompañados de las típicas hamacas. Casi todas las personas que veía alojados allí solían ser europeos bastantes bohemios, pero obviamente imagino que habrá de todo.

Otra cosa que observé bastante eran los famosos “taxi boat”, que se encuentran atracados en la propia costa, bajo unas palmeras artificiales con forma de L invertida y que son uno de las cosas que más llaman la atención de este lugar. Además en esta playa podía ver a algunos perros que literalmente que viven allí, duermen en la propia arena y comen lo que los turistas les dan. Aunque es cierto que no siempre suelen ser perros callejeros, algunos tienen dueño, llevan su collar y regresan a su hogar de vez en cuando. Pero esto es Tailandia, las cosas funcionan distinto en este exótico país, no se puede juzgar sin conocerla desde dentro.

Desde mi punto de vista, me gustaba ver perros en las playas jugando entre ellos, disfrutando del agua y haciendo que en algunas ocasiones pensará “menuda vida de perro”. Pero no comparto en gran medida el trato que reciben estos animales en este país, pero ese es otro tema del que quizás hable más adelante.

La temperatura del mar en general en Tailandia es extremadamente caliente si se compara con cualquier otra playa del mundo, por lo menos eran las sensaciones que sentía yo. En ningún momento me informé de a cuantos grados estaba, pero en Sairee Beach me podía pasar el día dentro del agua como uno de esos perros, que no llegaba a sentir frío en ningún momento. La profundidad también me sorprendió, tenía que andar bastante para que el agua me cubriera lo suficiente.

Hablo de las dos caras de esta playa, porque fui dos días a distintas horas y tuve la sensación de estar visitando dos playas distintas. La cara A la contemplé a medio día, con el sol en todo lo alto, el agua se tornaba de un color ocre en los primeros metros pero de un azul más radiante cuanto más te adentrabas. Sin apenas olas, el agua parecía un plato a veces, reflejaba las nubes que pasaban y el horizonte se convertía uno, a veces me costaba diferenciar donde comenzaba el cielo y terminaba el mar.

El protagonista de mi primer día en Koh Tao fue otro perro, como en la estación de tren de Chumphon. Pero esta vez mi nuevo amigo tenía sed de protagonismo, y mientras fotografiaba el horizonte (del que ya os he hablado) vino corriendo hacia mi para pararse justo frente a mi cámara y caminar muy lentamente como si quisiera que le hiciera una foto.

De la cara B hablaré en la siguiente entrada, porque Haad Sairee Beach tiene muchas más cosas de la que hablar…

El interior de koh tao