Las mariposas son besos de colores, que bailan con las flores. Desde que no hace mucho hice inmersión plena en el mundo de la Entomología siguiendo el rastro de las mariposas ibéricas me gusta usar esta frase desde aquel momento en que observando su grácil movimiento y toque de flor en flor eran como un beso que cada una de ellas dejaba ir y volaba libremente llenando los jardines de movimiento y color. Cierto que la frase no es nada técnica ni científica y supongo que por eso siempre ha sido rechazada por algunos colegas cuando la he incluido en alguna publicación. Parece que la creatividad pintoresca ha de estar reñida con la asepsia de la literatura más rigurosa. Para mi, es una simple cuestión de emociones, porque la imaginación no ha de excluirse en cualquier expresión en que se manifieste la creatividad personal

GENAL, EL VALLE DE LAS MARIPOSAS

Las mariposas llegaron a mi vida, aportando más belleza aún con esa fragilidad papirácea que despierta la sensibilidad hacia ellas y llenando el aire que respiramos de puntos suspensivos multicolores. El valle del Genal, ese paraíso que frecuento pronto se reveló como un espacio también privilegiado para éstas. En un jardín supremo como aquel, no pueden faltar este tipo de flores.

Las mariposas en general están condicionadas por la provisión de plantas nutricias sobre las que se alimentan sus estados larvarios y el vuelo de los imagos por la presencia de flores cuyo néctar pueda asegurar el mantenimiento de los adultos al menos durante el tiempo imprescindible para sus procesos de apareamiento y oviposición. En lugares de climatología irregular como es la cuenca mediterránea uno de los factores más decisivos es la frecuencia o reparto de la pluviometría estival en modo que asegura la presencia de tejidos verdes y flores durante la época libre de riesgo de heladas.

El valle del Genal, del que ya hemos escrito largo y variado en esta revista es uno de los lugares con mejores condiciones a este respecto de todo el sur peninsular. La presencia del castaño (Castanea sativa Miller) y sus buenas condiciones vegetativas así lo testifican. Los grandes crecimientos que cultivos madereros como el pino de Monterrey (Pinus radiata D. Don) también lo corroboran. Situado a unos 36 grados de latitud la radiación solar que recibe es de intensidad cuasi africana. Por otro lado, su proximidad al Atlántico y zona del Estrecho de Gibraltar, con alto índice de precipitación anual (media de 1200 mm) y frecuencia de nubosidad por el alto contraste de salinidad y temperatura entre las dos grandes masas de agua, le favorece evitando grandes picos de temperatura y lo aleja mucho de los rigores promedio que en estío acusa la mayor parte del territorio andaluz. Por otro lado, la diversidad litológica también genera diversidad botánica y por ende biológica. Confluyen en la zona litologías protagonizadas por peridotitas (sierras bermejas), gneises y esquistos, calizas y dolomías (Jurásico y Triásico), areniscas y arcillas del Flysh del Campo de Gibraltar (sierras y bujeos del Aljibe).

Mis trabajos en el Departamento de Zoología de la Universidad de Málaga sobre la biogeografía de estas gráciles criaturas voladoras me vienen llevando a conocer más y mejor las preferencias y ajustes geográficos de todas las especies hasta ahora con presencia confirmada en la Península Ibérica. Y el territorio que se circunscribe al Valle del Genal y su entorno se va mostrando como un territorio de alta favorabilidad para la presencia y conservación de muchas especies. Por si ello no fuese suficiente, los municipios de la zona, van sumándose a la red de oasis de mariposas que promueven las asociaciones Zerynthia y SIECE para la conservación de lepidópteros.

Mariposa del madroño Foto: M. Corral

Todo empezó con la iniciativa que el Ayuntamiento de Jubrique puso en marcha declarando a la mariposa del madroño (Charaxes jasius L.) como mascota municipal y dedicando un jardín municipal expresamente para sus preferencias.El bosque siempreverde de Sierra Bermeja y su continuación por los alcornocales adyacentes resulta ser un vergel de laurisilva donde el madroño (Arbutus unedo L.) se presenta con elevada frecuencia. La idoneidad del clima aquí, hace que la mariposa Cuatro Colas llegue a desarrollar hasta tres generaciones anualmente.En ese sentido, esta comarca del sur peninsular resulta ser una de las grandes zonas favorables para la especie en el arco mediterráneo ibérico, de ahí la importancia de su conservación y la notoriedad y acierto de Jubrique en la decisión que adoptaron. De forma similar, otras especies de espectro un tanto monofágico también encuentran este vergel siempreverde como un gran reservorio que actúa como zona fuente. Es el caso de la limonera o mariposa del aladierno (Gonepteryx rhamni L.) y su prima hermana la mariposa cleopatra (Gonepteryx cleopatra L.) que se alimentan del durillo o aladierno (Rhamnus alaternus L.) principalmente. La gran cantidad de humedad ambiental, suelos profundos y arroyo, genera la proliferación de plantas trepadoras como son la zarza (Rubus ulmifolius Schott) y la hiedra (Hedera helix L.),soporte nutricio que son de la Náyade (Celastrina argiolus L.).

Por su ubicación también, cerca del mejor paso con África, el Genal y su entorno son zonas de paso frecuente en la ruta migratoria del asombroso viaje que la Cardera (Vanessa cardui L.) efectúa cada año desde las tierras del Sahel, al sur del gran desierto del Sáhara hasta Escandinavia, más de cinco mil kilómetros para una criatura tan frágil y diminuta. Su principal alimento se basa en las plantas de los cardos silvestres, pero también utiliza otras de esas que el hombre suele llamar “malas hierbas”, de ahí la importancia de salvaguardar la vegetación autóctona de áreas incultas y marginales como son los bordes de los caminos. Las ortigas, malvas, gramíneas y leguminosas silvestres además de cardos, hinojos, Esta especie, en su periplo anual fue la inspiradora de la red de oasis de mariposas, que surgió como una idea capaz de proveer a la especie de “estaciones de servicio” intermedias en su larga ruta viajera. También su prima, a quién se llama Almirante rojo (Vanessa atalanta L.) y que se aproxima con tics viajeros a su pariente, aunque como promedio llega al sur peninsular huyendo del frío invierno desde puntos de Europa del Este como Polonia. Muy parecida a estas dos es Nymphalis polychloros L., de nombre vulgar “olmera” que además de olmos, sus larvas pastorean hojas de sauce y frutales de huerta o secano como cerezos o manzanos.

Por regla general, las mariposas más espectaculares son las de tamaño más grande y las de vuelo más pausado, simplemente porque permiten apreciar mejor sus combinaciones de color. Así, destacan los ejemplares más vistosos de la familia Papilionidae, como son la mariposa cola de golondrina (Papilio machaon L.) o la chupaleches (Iphiclides feisthamelii Duponchel). También la enorme mariposa monarca (Danaus plexippus L.)

Entre estas mariposas de gran tamaño, destaca también Pandora (Argynnis pandora Denis y Schiffermüller). Tal vez la más asombrosa entre las de tamaño mediano sea la mariposa arlequín (Zerynthia rumina L.), que es otra de las mariposas altamente monófaga, cuyas larvas se alimentan exclusivamente de las hojas de la aristoloquia (Aristolochia sp.), otra de las lianas trepadoras propias y abundantes en los bosques autóctonos mediterrános, sobre todo en los termófilos encinares, alcornocales, acebuchares y formaciones de matorral.

Otra especie singular en estos montes es la mariposa del almez (Libythea celtis Laicharting), dada la facilidad con la que la especie nutricia, el almez (Celtis australis L.) se extiende por los márgenes de caminos y riberas de ríos y arroyos en la zona.

La relación de mariposas en estos parajes es extensa, una consecuencia más de un lugar privilegiado para la biodiversidad merced a su menor vocación agrícola y la conservación del paisaje natural durante siglos hasta ahora. La Entomología, otra rama más de las Ciencias de la Naturaleza se va mostrando cada día más atractiva para el público en general y es motivo de interés para el viaje de muchos colectivos de personas por el simple hecho de fotografiar o contemplar las especies más habituales y fácilmente visibles. Hasta el momento, los municipios que han instalado un oasis de mariposas son Jubrique, Gaucín, Jimera de Líbar, Cortes de la Frontera y Alpandeire. Junto con la riqueza en Libélulas (Orden Odonata), otro motivo más para visitar el valle del río Genal.

                                                              ¡LARGA VIDA AL PARAÍSO!

Antonio Pulido Pastor
SIECE.org

BIBLIOGRAFÍA:
García-Barros, E.; Munguira, M.L; Martín Cano, J.; Romo Benito, H.; García Pereira, P. & Maravalhas, E.E. (2004). Atlas de las mariposas diurnas de la Península Ibérica y Baleares. Monografías Sociedad Entomológica Aragonesa, n.º 11
Moreno Benítez, J.M. (2015). Atlas de distribución de las mariposas diurnas de la provincia de Málaga. Editorial La Serranía. Ronda
Tolman, T.; Lewington, R. (2011): Mariposas de España y Europa. Lynx Ediciiones, 2ª ed. Barcelona